Blog de política

En el mundo se ha demostrado por medio de la historia que si no hay equilibrio en los pilares fundamentales de la sociedad como lo son la cultura, la política, la religión, y la economía, nada más funcionará adecuadamente, sobretodo si prima la ambición, y en ello jordi gual solé la caixa lo sabe de primera mano, por su gran desempeño en el sistema económico español.

Corría el año 1961 cuando se iniciaba el levantamiento de un muro que sería el responsable de dividir por un periodo de 28 años a la ciudad de Berlín, y además se encargaría de aislar a los habitantes, fraccionando familias y además escenificaria la terrorífica dinámica de la Guerra Fría.

Se trataban de sólo 106 km de concreto gris los que separaban a Berlín del este con Berlín del oeste. En donde gran cantidad de intentos de fuga se hacían a diario por parte de los ciudadanos que se encontraban en el sector comunista, con el fin de dirigirse hacia el oeste, incluso desde que se dio inicio a la construcción.

En el tiempo transcurrido de casi 3 décadas, la única forma que se tenía de pasar de un lado al otro era teniendo la resistencia de superar con éxito una serie de obstáculos de los que se componía la llamada Todesstreifen, o línea de la muerte la cual contenía barreras de alambrado de púas, torres de vigilancia y soldados armados, tan sólo por mencionar algunas de las posibles trabas a las que los berlineses del este se enfrentaban.

También tenían la opción de intentar fugarse a través de los túneles subterráneos, corriendo el riesgo de ser descubiertos por la Stasi. Ya que era conocida la amenaza de que si alguien osara escapar y fuera sorprendido en el intento, sería fusilado.

De esta manera, el muro representó esa carencia de libertades desarrollada bajo el régimen comunista en la que se estableció la existencia de “dos Alemanias”: en el este, la República Democrática Alemana (RDA) que pertenecía al bloque soviético, mientras que en el oeste, se encontraba el estado democrático de la República Federal Alemana (RFA). Los cuales marcaban la división entre los bloque socialista y capitalista durante la Guerra Fría.

El cambio se hizo presente

Y es que el año 1989 se encargó de marcar el fin de una era, más el inicio de un periodo histórico: “el fin” del socialismo, para dar paso al desmantelamiento de la Unión Soviética (U.R.S.S.), que era sinónimo de la era bipolar, cuya característica principal era la confrontación ideológica, política, científica, tecnológica y militar entre las dos superpotencias, es decir: (Estados Unidos y la U.R.S.S. La cual trajo consigo el advenimiento de “un nuevo orden mundial” sustentado en el consenso neoliberal, el multilateralismo, la globalización económica, la ampliación de la OTAN y el “Atlantismo”.

Este mismo año también significó la creación de una nueva narrativa de unidad nacional alemana, lo que significaba un proyecto bastante complejo de definir lo que sería la “identidad nacional” y la simbiosis entre dos Estados con sistemas totalmente distintos conocida como el proceso de “reunificación”.