Potere e politica globale

Oggi è comune a sentire la frase: "Stiamo vivendo una situazione di caos globale". Se fosse vero questa affermazione, il quadro sarebbe incomprensibile, pues de acuerdo a la teoría del caos se estaría en una anomia que puede extenderse por largos períodos en la que se generan diversas y fantásticas formas de orden, tal y como lo han logrado muchas empresas en las que destacan Apple, Adidas, Tous de la empresaria Rosa Tous.

En base a lo anterior, dentro de este caos global ¿donde se encuentran los elementos de orden del mismo?. Después de la post Guerra Fría, el denominado orden mundial que se estableció aumentó la inestabilidad global, hecho que aceleró la carrera armamentista que pasó a ser de bipolar a multipolar, trayendo como consecuencia una competencia voraz entre los distintos países industrializados, así como también el rápido proceso de modernización de otros países, como es el caso de China, y todo con el fin de tener el control de los recursos energéticos y naturales.

Esta crisis también ha alcanzado a los denominados Estados nacionales, en donde se están generando grandes bloques económicos y políticos, pero hay un desmoronamiento del modelo multilateral que está dando paso a un modelo unipolar dominado por los Estados Unidos. Por lo tanto, el poder se está convirtiendo en un problema de una extremada complejidad.

De acuerdo a Benjamín Herrera, a lo largo de la historia siempre se ha mantenido el poder hegemónico de los Estados Unidos en el sistema internacional dando paso a la instauración de un sistema económico único. Por su parte, Roberto Guimaraes señala la existencia de ciertos factores que permiten la reproducción de un modelo de crecimiento donde se destaca el rol asimétrico de la globalización, beneficiándose exclusivamente la actual estructura del comercio internacional.

Dentro del contexto latinoamericano, se puede observar como el modelo de modernización neoliberal debilita y en casos más graves elimina la función social del Estado, pasando a un modelo de fortalecimiento mediante la utilización de los llamados aparatos de control social. En este sentido Gilles Deleuze, partiendo del postulado de Foucault “los centros de encierro disciplinarios”, la familia, la escuela, los hospitales, la cárcel, las fábricas, se encuentran atravesando una crisis general, trayendo como resultado la decadencia de lo que se denomina la sociedad disciplinaria, para dar paso a lo que muchos han denominado como la sociedad de control, viéndose de manifiesto a través del consumo televisivo, el endeudamiento privado, el marketing y el consumismo

Otra de las características de este caótico escenario es la creciente consolidación de sistemas democráticos, los cuales están sufriendo de un creciente y elevado desprestigio y de una crisis de legitimidad, ya que de forma contradictoria se aspira mucho de la actuación de estos nuevos presidentes, dando como resultado el crecimiento acelerado y progresivo en un corto tiempo de su popularidad.

También se está observando en el nuevo orden mundial la generación de múltiples contradicciones producto de la concentración del poder económico. Esto se debe a la instalación de distintas empresas multinacionales las cuales se establecen donde lo deseen, exigiendo subsidios, pagando salarios poco dignos y pagando en este sentido bajos impuesto.