Gli orientamenti della cultura politica e la sua importanza per la democrazia

Los estudios sobre democracia y transiciones a la democracia se centran en las actitudes, valores y patrones de comportamiento de los ciudadanos comunes. Específicamente aquí estamos afirmando que democratizar un país requiere no solo que una gran parte de la población apoye la democracia, sino también que los ciudadanos adopten normas y tipos de comportamiento que promuevan la democratización, cioè, que adherirse a una cultura políticademocrática”.

Algunos autores consideran la existencia de tal cultura como una condición previa necesaria para el acceso a la democracia. La mayoría de los autores creen, tuttavia,,es,gennaio,,en, que las normas y los patrones de comportamiento democráticos también pueden surgir después de una evolución de la población liderada por la élite, después de un período de transición marcado por la reforma de las instituciones y los procedimientos políticos.

Según esta concepción, la experiencia de la democratización puede despertar en los ciudadanos orientaciones favorables a la democracia. A pesar de su desacuerdo sobre el orden de los acontecimientos, los autores coinciden en general en que una democracia sostenible se basa no solo en el compromiso y la actividad de la élite política, sino también en las predisposiciones normativas y de comportamiento de los ciudadanos.

Estas ideas se basan principalmente en el estudio de las nuevas democracias. Más raramente, desde un punto de vista político, hay interés en las actitudes, valores y tipos de comportamiento de los ciudadanos de países no democráticos, especialmente los países árabes.

El estudio de Almond y Verba sobre “La cultura cívica” es el primer intento importante de comprender la relación entre la orientación ciudadana y la democracia. Estos autores han analizado de manera notable orientaciones como la obligación de participar en la vida política, el sentimiento de eficiencia y confianza entre los individuos. Aunque más tarde fue criticado por una serie de deficiencias, incluido el descuido de las subculturas, la investigación de Almond y Verba, la primera de este tipo llevada a cabo a gran escala, demostró que era importante estudiar las actitudes, valores y patrones de comportamiento de hombres y mujeres comunes.

Desde entonces, y especialmente durante los últimos quince años, las orientaciones ciudadanas y la relación que mantienen con la democratización han sido objeto de numerosas investigaciones empíricas.

Los autores de estos estudios examinaron una amplia variedad de actitudes, valores y tipos de comportamiento. Estaban particularmente interesados ​​en el conocimiento de la política, los sentimientos sobre el gobierno y la política, las lealtades partidistas, los sentimientos de obligación cívica y la eficacia política.

Otro estudio empírico, realizado en Europa del Este, destacó el apego a la libertad de expresión, la tolerancia política, el respeto por las opiniones y preferencias opuestas, el interés por la política y el afán de participar en la vida.