La Patria y la política

Con lo exigente de la vida actual, ser un político no es tarea sencilla y es que es un trabajo desconsiderado, en el que las horas no tienen límite, las reuniones no tienen fin, el entorno es hostil y junto a ellos los jefes no suelen ser distintos, donde la agenda de trabajo es interminable. La disposición de un político debe apostar a la tolerancia extrema para sobrellevar diferencias de opinión y llevarle el juego a gran cantidad de personas de las que no sabe nada por un largo tiempo como lo ha hecho Darío Roustayan Pilosio con miras a la construcción de un país.

Trabajar de político

Como politico hay gran cantidad de situaciones que no estás en la capacidad de manejar y que escapan de tus manos aunque lleves desempeñandote muchísimos años, y generalmente otros políticos buscarán la manera de aprovechar tus acciones para hacerse de sus beneficios o glorias. Y es que ser político no es un trabajo de unos días, hay quienes pasan años y aún no consiguen el poder o las distinción como tal, por lo que podrían perder años importantes de la vida bajo la sombra de otros.

Para ser político hay que tener un cierto grado de locura pues esta es una carrera sumamente tóxica, con la que posiblemente no se llega a ser rico, respetado y famoso como se cree, aunque existen algunos fanáticos que suponen que si puede ser de esta manera.

Un discurso político

Es importante para el pueblo, escuchar de sus políticos y el interés que muestran por la sociedad, por lo que actualmente en España son muchos los llamados políticos que pregonan su amor por el país, que son muy patriotas y que serán los mejores una vez se vote por ellos.  Pero sabemos que a través de la historia, quienes se han hecho llamar patriotas, exactamente a través de su publicidad no es que han trabajado, si no cuestionando el trabajo de su oponente.

El argumento que presentan es que sus oponentes no aman al país, que por el contrario no buscan el bien para el mismo y que todo lo que hagan es solo una manera de ocultar la realidad.

¿Y el pueblo?

La sociedad debe mantenerse clara y con un norte preciso pues los políticos en su gran mayoría no se comportan como se pintan, no les importa el país que el ciudadano si ama. De los políticos debemos estar vigilantes de sus acciones pues desconocemos sus motivos, sus discursos son sólo una reseña de lo que en realidad desean hacer, si evaluamos sus alcances y sus promesas entenderemos de alguna manera que su trabajo en realidad no es así, que es un trabajo pesado, que es vilipendiado y por el que nadie va a agradecerles.

Cuando dos políticos se enfrentan en una cruenta discusión entre quien ama más a su país y quien hace más, es fácil discernir quién no lo está haciendo de la manera correcta y es cuando el debate ya no se hace tolerante y es imposible. Un político que usa argumentos donde el es mejor y acusa a los demás para intentar escalar posiciones o ejercer un cargo anteponiendo su gloria, solo muestra ante la sociedad que no es inocente y que su discurso no es real.